miércoles, 1 de junio de 2011

EL RETIRO DORADO DE LOS EX...

Lo que cuesta la oficina del expresidente
La compra y dotación del gabinete de Ibarra en Mérida supuso una inversión de 888.000 euros’
29.01.11 - 20:54 - J.J. GONZÁLEZ | Cáceres



oficina
Local. El alquiler se realizó por 2.070 euros mensuales y posteriormente se realizó la adquisición en propiedad por 500.000 euros..Obras de reforma de albañilería 49.340 euros..Sistemas de seguridad 81.600 euros. Destacan 27.800 euros para pilonas y bolardos junto a la oficina..Equipamiento 242.000 euros. Destaca el mobiliario principal, por 26.711, mobiliario y complementos por 23.126, y otro mobiliario de despachos, 4.900, además de una partida para telefonía, datos, TV y seguridad de 24.544..Dirección de obra. 15.774 euros..Total inversión y compra 888.714 euros...Ex presidentes
José Montilla.
Cobrará durante cuatro años el 80% de su antiguo sueldo, unos 135.000 euros brutos anuales. Tendrá oficina de ex, como Pujol y Maragall, con tres empleados más el chófer para el coche oficial...Juan José Ibarretxe
En el País Vasco los lehendakaris reciben una pensión por retiro, 48.750 euros en el caso de Ibarrtexe, más dotación de secretaría y coche oficial...Emilio Pérez Touriño En Galicia se fija una paga durante dos años tras el cese, equivalente al 60% del sueldo (serían 50.000 euros al año) o pueden entrar en el Consejo Consultivo durante 12 años, cobrando 67.000 euros anuales, como ha hecho Pérez Touriño .Joaquín Leguina .Madrid es una de las pocas comunidades autónomas que no tiene regulado un estatuto para los expresidentes, pero sí se establece, desde 2007, que pueden pasar a ser miembros del Consejo Consultivo de la región, como se encuentra ahora Joaquín Leguina, con un sueldo de 87.000 euros. Antes no tenía derecho a nada, aunque sus sucesores, tanto Gallardón como Esperanza Aguirre, pusieron a su servicio coche oficial y un secretario.
Otros casos
De las 17 comunidades autónomas, en once hay regulación específica sobre los beneficios y atenciones a los expresidentes, que ya son 67 en toda España. En regiones como Cantabria, Murcia, Asturias, Aragón o Baleares, cuando se abandona el cargo el mandatario se convierte en un ciudadano más. En La Rioja sólo se le da una indemnización como si fuera un despido improcedente, 45 días por año de ejercicio de presidente. En Cantabria incluso se pierden todos los privilegios asociados al cargo. En algunas comunidades, los sueldos y atenciones a los ex se garantizan a través de los consejos consultivos, como en Madrid, Valencia o Castilla y León.Felipe González se definió en una ocasión a sí mismo, y en general a los expresidentes del Gobierno, como «jarrones chinos grandes en apartamentos pequeños», piezas que no se retiran del mobiliario porque se supone que son valiosas pero que cada vez «estorban más en todos los sitios». Ahora, su fichaje como consejero de Gas Natural y el de otro expresidente, José María Aznar, en igual puesto en Endesa, ha desatado un debate nacional en torno a la situación de los gobernantes retirados de la actividad política.
En Extremadura tenemos un único ejemplo, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, a quien el Parlamento regional le otorgó en abril de 2007 una función vitalicia cuando aprobó el Estatuto de quienes han ostentado la Presidencia de la Junta de Extremadura. Para ello le ha acondicionado unas oficinas de 315 metros cuadrados en la calle Pío Baroja de Mérida. Juan Carlos Rodríguez Ibarra, a diferencia de González, Aznar u otros expresidentes de comunidades autónomas, está libre de cualquier crítica sobre sueldo público asignado tras su marcha de la Presidencia de la Junta ya que, desde el primer día de su cese como máximo mandatario de Extremadura, renunció a la asignación pública y decidió incorporarse a su antiguo trabajo de profesor en la Universidad de Extremadura, labor que ha ejercido hasta su jubilación como docente.
El presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, consideró esta semana que lo «razonable» sería que Aznar y González elijan entre el sueldo público o el privado: «Parece incompatible y en Extremadura lo es». Puso a Ibarra como ejemplo al recordar que éste renunció a la retribución pública «porque era incompatible con cualquier otro tipo de salario; él eligió ser profesor de la Universidad y tuvo que renunciar. Parece que es un modelo razonable y extrapolable». También se mostró partidario de limitar los privilegios de los diputados nacionales en su jubilación y reconoce que la crisis actual pone en cuestión «todas las decisiones que se tomaron en épocas de bonanza».
El PP extremeño contestó a Vara recordándole los «privilegios» a los ex altos cargos de la Junta y preguntándole por el dinero que le supone a los extremeños la oficina del expresidente. Como contestación, el Gobierno regional acusó al PP de intentar «ensuciar» el nombre de Ibarra y consideró «mezquinas» sus críticas, además de injustificadas por el hecho de que la oposición critica algo que ella misma respaldó junto al PSOE: el estatuto y la oficina del expresidente.
La oficina
El único debate posible, en su caso, sería el gasto que ocasiona el acondicionamiento y mantenimiento de su oficina de ex, un local que le costó a la Asamblea de Extremadura 2.070 euros mensuales de alquiler durante unos meses más los 388.000 euros que supuso su acondicionamiento y dotación, incluyendo las medidas de seguridad.
El inmueble fue finalmente adquirido en propiedad por la Asamblea por 500.000 euros aproximadamente. A ello hay que sumar, como partidas principales de gasto, los sueldos de cuatro personas. Se aprobó que el director de la oficina pertenezca a la categoría laboral del grupo A (titulados superiores) con nivel salarial 28. Para la secretaría particular se aprobó que fuese del grupo D con nivel salarial 20, y para el conductor de coche oficial, que fuese del grupo E y nivel salarial 16. El 13 de julio de 2007 fue nombrado el director de la oficina, Román Bolaños, anterior jefe de la Secretaría del Presidente cuando Ibarra estaba en el cargo, desde 1983 a 2007.
Gastos de seguridad
Respecto al servicio de seguridad, el personal asignado pertenece el Ministerio del Interior, aunque la Asamblea de Extremadura corre con los gastos de unos complementos con el fin de mantener sus remuneraciones iguales que cuando Ibarra era presidente. Por ello se establecieron unas indemnizaciones extraordinarias. Según consta en documentos internos de la Asamblea de mayo de 2008, con ellas se pretende subsanar «los gastos adicionales que les ocasionen las especiales circunstancias de prestación del servicio ante la especial dificultad de justificación de los gastos menores que les son inherentes». Se acordó una cantidad de unos 780 euros netos para el jefe del equipo y de unos 650 para los escoltas: a razón de 40 euros y 35, respectivamente, por día efectivo de trabajo. Cuando Ibarra era presidente de la Junta, su equipo de guardaespaldas cobraba un plus fijo neto de 650 euros para el responsable y de 542 para el resto. Por lo general, salvo en meses de vacaciones, este personal cursa facturas por 23 días de trabajo al mes. Así, este gasto supuso en 2009 más de 55.000 euros brutos. A ello hay que sumar dietas, desplazamientos, manutención y algunas partidas para vestuario.
La Consejería de Administración Pública y Hacienda publicó el 30 de enero de 2008 en el DOE una orden que determina y regula este tipo de indemnizaciones extraordinarias para los escoltas del presidente de la Junta en ejercicio. En ella se detalla que la cuantía máxima será de 40 euros por día de servicio efectivo. En cuanto a la dotación material de la oficina, destaca el equipamiento relacionado con la seguridad, que ha costado más de 80.000 euros, y el equipamiento general, que ha costado 242.000, incluyento todo tipo de dotaciones y enseres adecuados a la categoría del cargo y su representación institucional, desde un cenicero de 19 euros o un perchero de pie de 567 a un sofá Le Corbusier de estructura cromada y piel roja de 3.050 euros. También se ha gastado en material de protocolo y promoción de Extremadura, incluido el que se ofrece en nuevos soportes: memorias USB grabadas, bolígrafos y juegos de bolígrafos y roller de alta calidad (4.518 euros), cien MP3 grabados con gota de resina a todo color (4.622 euros), cien unidades de memoria USB (2.117 euros), por ejemplo.
«No es una ley para mí»
La creación de esta infraestructura se remonta a marzo de 2007, antes de producirse el relevo en el Gobierno regional tras las elecciones autonómicas de ese año. En aquellos comicios, Rodríguez Ibarra dijo adiós a 24 años de presidencia de la Junta.
Al elegir su reincorporación al trabajo docente en la UEx, Ibarra renunció a cobrar el sueldo fijado en el Estatuto del ex presidente. Así lo había anunciado el mismo día en que se aprobó la Ley para adelantarse a las posibles críticas o referencias sobre «privilegios». «No es una ley para mí», aclaró. Añadió que había que pensar en otros futuros presidentes que no sean funcionarios como él y se vean obligados a dejar su trabajo «y cuando terminen su mandato no puedan volver a él. No es una insensatez que quien quiera acogerse a este estatuto pueda hacerlo».
Tampoco le pareció entonces un dispendio la creación de una oficina: «Ya he recibido cuatro propuestas de seminarios y cursos y cuando yo no esté no creo que sea mi mujer la que tenga que coger el teléfono. Tampoco creo que sea un dispendio para los extremeños». Sobre el estatuto, dijo que era una «garantía porque un expresidente, con los resortes que ha manejado, es preferible que tenga un sueldo a que se ponga en el mercado para el primero que le coja, no importa quién». Ahora Ibarra ha preferido no opinar. A requerimiento de este periódico para la elaboración de esta información, el expresidente ha declinado hacer declaraciones y pronunciarse al no creer oportuno ni necesario el debate público suscitado por los sueldos de los antiguos dignatarios, como él, y todo lo relacionado con los sueldos, incompatibilidades, gastos de oficina y de servicios de seguridad, papel institucional desempeñado...
Para identificar su opinión sobre el debate en torno a los «privilegios» de los ex se puede acudir a algunas referencias escritas por él mismo, como un artículo que escribió en El País el 28 de enero de 2010, en respuesta a uno anterior del escritor Muñoz Molina, que había criticado a Ibarra por su posición sobre los derechos de autor. El escritor había apuntado en su artículo que Ibarra cobraba un sueldo como expresidente. «Muchos amigos míos nunca entendieron las razones por las que yo renuncié a la paga que por ley me correspondía como expresidente de la Junta de Extremadura –escribe Ibarra–. Ahora lo entenderán: por el placer de poder decirle al señor Muñoz Molina que miente cuando arremete contra mí en su artículo a cuenta de un sueldo que no cobro».

HOY .ES

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