domingo, 13 de marzo de 2011

UNA LEY PARA NOSOTROS Y OTRA PARA LOS POLITICOS...


Director: Manuel Romero
domingo, 13 de marzo de 2011
Zapatero y Sonsoles no dieron de alta a su asistenta en la Seguridad SocialIsabel Laranjeira denuncia que cobró en negro entre 2001 y 2003 cuando trabajó en el dúplex del matrimonio en Las Rozas
Madrid.- José Luis Rodríguez Zapatero y Sonsoles Espinosa no dieron de alta en la Seguridad Social y pagaron en negro a la empleada de hogar que tuvieron durante tres años en su elegante dúplex de la urbanización Eurogar de Las Rozas, según informa este jueves el diario 'La Gaceta'.

Era el verano de 2001, Zapatero había ganado hacía un año las primarias del PSOE y se trasladó de León a Madrid. Una amiga de la esposa del presidente del Gobierno le recomendó a una asistenta, Isabel Laranjeira, que empezó a trabajar en casa del matrimonio Zapatero, eso sí, en condiciones irregulares.

“Trabajaba en casa de Sonsoles y José Luis unas seis horas al día y ni me hicieron contrato ni me dieron de alta en la Seguridad Social. Me pagaban en negro”, asegura Laranjeira, inmigrante portuguesa de 48 años que lleva casi 30 en España trabajando, sobre todo, como empleada de hogar.

“Yo cobraba 800 pesetas a la hora, pero como Sonsoles me necesitaba muchas horas y de lunes a viernes, lo rebajamos a 500 pesetas”, cuenta Isabel, que pasaba una media de 120 horas mensuales en la vivienda del entonces líder de la oposición. Al superar las 80 horas mensuales que dicta la ley, sus empleadores estaban obligados a darla de alta en la Seguridad Social, pero nunca lo hicieron. Desde Moncloa señalan que no alcanzaba este cupo de horas.

Isabel Laranjeira abandonó sus otros empleos para dedicar a la casa de Zapatero unas cinco o seis horas por las mañanas y, "si no terminaba, volvía por la tarde".

Cuando acababa el mes, la empleada portuguesa dejaba un papel con las horas trabajadas y el correspondiente pago, de "60.000 a 70.000 pesetas, y cuando ya sólo había euros, pues 300 y pico".

“Sonsoles me dejaba dinero de menos y yo no lo tocaba, le decía que ese no era el dinero. Una vez eran 380 euros y sólo había 200. Se lo dije y me contestó que se había equivocado”, recuerda Isabel en 'La Gaceta'. Y añade que cobraba en metálico, “nunca con talón ni nada de eso”.

Lamenta no haber exigido nunca que le regularizaran la situación, pero por entonces se conformaba con tener empleo. “Tendría que haber salido de ellos hacerme los papeles, además siendo quienes eran, con el partido y todo eso. Yo me subía a una escalera para limpiar una lámpara y si me resbalo y me caigo, ¿de quién era la culpa? ¿Mía?”, se pregunta indignada.

EN EE.UU. ESCÁNDALOS ASÍ SE PAGAN

Contar con empleadas del hogar sin papeles ha tumbado a varios políticos estadounidenses. Demócratas y republicanas se han visto forzados a dimitir por un escándalo que en la etapa de Bill Clinton se bautizó como el 'Nannygate'. En 1993, el ex presidente de EE.UU. propuso a la abogada Zoë Baird para el cargo de fiscal general, equivalente al ministro de Justicia español. Pero Baird tuvo que renunciar al revelarse que había tenido en su casa a dos inmigrantes peruanos ilegales. Asumió su error y tuvo que pagar sus cuotas a la Seguridad Social.

Clinton eligió entonces a otra candidata, Kimba Wood, que había empleado en el pasado a una inmigrante ilegal cuando aún no se consideraba delito. Sin embargo, Wood tuvo que retirarse igualmente al estar tan fresco el 'escándalo Baird'.

George W. Bush también sufrió otros 'Nannygates', como el de Linda Chávez y Bernie Kirk.

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